El proyecto recupera un antiguo local comercial en desuso del pasaje San Ramón, en Miraflores, para construir la atmósfera de una taberna limeña de otra época.La intervención parte de lo existente: se retira el tarrajeo para revelar el ladrillo original y recuperar su carácter material, mientras una paleta austera de madera, barro y luminarias fluorescentes refuerza una identidad cotidiana y atemporal. Las barras se distribuyen estratégicamente a lo largo del espacio, acompañando el recorrido y generando distintos momentos de encuentro.
Una selección de imágenes vinculadas a la historia de Miraflores incorpora la memoria del distrito al interior, mientras el muro de barro se convierte en el elemento que articula y define la propuesta. La disposición de las luminarias introduce ritmo y movimiento en la perspectiva, consolidando una atmósfera sobria, cálida y contemporánea.