El proyecto se organiza a partir de un primer sector destinado a las áreas comunes, donde se ubican la recepción, salas de estar y cafetería. Estos espacios se plantean mediante volúmenes independientes, generando un recorrido dinámico y una separación respecto al área de hospedaje. Junto a la cafetería se propone una circulación independiente para el área de servicio, conectada posteriormente para facilitar el traslado de insumos y personal.
En la zona central se plantea un domo geodésico de madera destinado a talleres y actividades libres, vinculado a un área de piscinas con baños y vestidores. El área de hospedaje se organiza en dos sectores de búngalos: uno para parejas, conformado por siete cabañas de dos niveles, y otro para familias, compuesto por seis cabañas.