El proyecto se desarrolla en un terreno de 450 m² en La Aurora, Miraflores, y plantea una vivienda para una familia de cuatro integrantes. La estrategia proyectual parte de retirar el volumen construido de la fachada para ampliar las áreas libres y generar una relación más estrecha entre la vivienda y los patios interiores.
La organización en distintos niveles permite otorgar independencia a los espacios privados, mientras que los espacios comunes se articulan mediante una secuencia de puntos de encuentro, como salas de estar, terrazas y jardines. La propuesta integra además una cubierta verde sobre el semisótano, piscina y terrazas superiores, configurando una vivienda donde la privacidad y la convivencia familiar se equilibran a través de la relación entre arquitectura, paisaje y espacio exterior.